Splinter Cell Blacklist | Primer contacto

Un adictivo retorno a los orígenes de la saga

Debo confesaros que al principio no me gustó demasiado el planteamiento de este Splinter Cell Blacklist. Y sin embargo, tras unas cuantas horas de disfrute (sí, disfrute), el sabor que me ha dejado es el de un juego solvente al que tengo ganas de seguir jugando, cuanto menos durante unos días más.

Al contrario de lo que sucede en otras sagas inspiradas por la obra literaria de Tom Clancy, como la de Rainbow Six, Splinter Cell va de trabajar en la sombra, por lo que todo gira entorno a misiones encubiertas en donde prima el subterfugio por encima de la potencia de fuego. Pero yo, que vengo siguiendo la serie desde el principio, he ido notando su progresivo deslizamiento hacia la acción directa por encima del sigilo, especialmente desde Conviction.

Afortunadamente, este Splinter Cell Blacklist es en gran medida un regreso espiritual a los orígenes, y con él Ubisoft nos brinda una experiencia de juego que tendremos que encarar con grandes dosis de calma, inteligencia y sangre fría.

El argumento es lo de menos

Mis primeras reservas provienen del planteamiento estructural del juego: el mundo como teatro de operaciones en el que podremos ir escogiendo el orden de sortear las misiones. El marco argumental es lo de menos (una organización terrorista que… bah, a quién le importa), ya que solo sirve como excusa para diseñar un conjunto de niveles de dificultad progresiva que puedan jugarse en solitario o en compañía. De hecho, la introducción del modo multijugador en un título cuyo espíritu primigenio es la acción en solitario no me daba muy buena espina.

Y aun así, la verdad es que este planteamiento acaba por ser un acierto, ya que expande la jugabilidad del título con con una gama distinta de opciones estratégicas, ampliando su vida mucho más allá de una campaña individual y consiguiendo satisfacer, de paso, a los aficionados al multijugador, tanto local, a pantalla partida, como online. De esta forma, algunas misiones deben jugarse en solitario, otras pueden jugarse solo o en tándem, y otras tantas solo están disponibles para varios jugadores.

Y esto, que así dicho parece tan sencillo, es muy difícil de conseguir si no es tirando de un diseño de escenarios y misiones muy, pero que muy bien trabajado. El hecho de poder encarar una misma misión en solitario o en compañía plantea un reto extra, el de hacer interesantes ambos modos de juego. Splinter Cell: Blacklist lo consigue con escenarios en los que, si entramos acompañados, podremos abrir vías de acceso y cursos de acción que no estarán disponibles si vamos solos. Cada uno de estos enfoques nos exigirá, en más de una ocasión, el utilizar los recursos del escenario y nuestro propio equipo de muy distinta manera.

El arte de hacerse invisible

Splinter Cell Blacklist_01Y por cierto, ahora que hablamos del equipo, este es otro de los puntos fuertes del juego. A nuestra disposición tendremos muchas mejoras que se traducirán en ventajas reales sobre el terreno, lo cual es un incentivo para ganar las recompensas en metálico que nos ofrecerán por completar los objetivos principales de la misión y otros adicionales, como recuperar información de portátiles o capturar a ciertos enemigos. Splinter Cell Blacklist premia con una mayor puntuación las acciones que no despiertan la atención de los enemigos, lo que nos llevará a esforzarnos por mantener un perfil lo más bajo posible.

Esta combinación de elementos hace de Tom Clancy’s Splinter Cell Blacklist un juego bastante adictivo que te empuja a regresar a las misiones una y otra vez sin que los niveles de frustración se disparen, ya que nuestro equipo y habilidades irán mejorando y nos permitirán completar los desafíos de una forma cada vez más eficaz y satisfactoria.

Por el momento y a la espera de un análisis más completo, puedo recomendaros la compra de este juego sin ninguna reserva: como mínimo os va a hacer pasar un fin de semana largo muy entretenido, y eso ya es más de lo que puede decirse de otros.

Web oficial: http://splintercell.ubi.com/blacklist/es-ES/home/index.aspx

J.M. Artés
J.M. Artés es el creador de VeoPíxeles.com. Periodista científico y cultural, es amante del cine fantástico, las series de TV, el rol y los videojuegos. Actualmente ejerce a tiempo completo de escritor freelance y de orgulloso papá de un precioso niño llamado Leo.
J.M. Artés

@jotaemeartes

Escritor y periodista. Portavoz del Grupo Municipal de Cs y Concejal de Comunicación y Tecnología en el Ayuntamiento de Arroyomolinos, Madrid.
Llamadme fascista peligroso, pero tú me haces este juramento y te vuelves calentito para la trena (¡¡¡y encima le e… https://t.co/B6vsyDhrbD - 1 día ago
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